LLAGOSTERA BONET, P. FRANCISCO (Mercedario) Mártir

06.06.2013 08:46

LLAGOSTERA BONET, P. FRANCISCO (Mercedario)

Mártir

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http://www.bisbatlleida.org/sites/default/files/fotos/difunts/LlagosteraBonet_Francisco.jpg?1363769317

 

Murió Cantando

 

Me acerco a este religioso con respeto. Tiene un algo, algo singular, peculiar...Le doy vueltas. Y caigo en la cuenta cuando oigo a una religiosa que lo conoció: Era un religioso muy humilde y sencillo. Eso, eso, era modesto. Una violeta, esa florecilla escondida, que perfuma sin dejarse ver, que hasta puedes pasar sobre ella y aún pisarla sin que se queje. Así era nuestro mártir. Y difundió su fragancia, precisamente, cuando lo machacó la metralla.

 

Nació en Valls, Tarragona, el 30 de agosto de 1883, de Francisco y Francisca, que lo hicieron bautizar el inmediato 2 de septiembre. Fue confirmado el 7 de julio de 1891, en Tarragona.

 

Cursó dos años de humanidades en el colegio de los padres Escolapios de Valls, siendo piadoso y de conducta intachable. Luego cursó la carrera eclesiástica en el seminario pontificio de Tarragona, desde el segundo de latín al quinto de teología con notas de méritus y algún beneméritus.

 

Recibió el presbiterado en la capilla del seminario conciliar de Barcelona el 15 de octubre de 1911 del el obispo Juan J. Laguardia. Desarrolló su ministerio sacerdotal como vicario o capellán en Maldá, Vilavert, Alforja, Valls, Torroja, Sarreal y Ulldemolins. No pasó de eso, de vicario y capellán. Humilde y silencioso, siempre supeditado y elogiando a sus rectores. Lo suyo era pasar desapercibido, ocultarse; pero trabajando, dándose. Todos lo atestiguan

fue sacerdote ejemplar, como también se le calificará de excelente religioso

 

De antiguo le venía la vocación religiosa, lo cuenta él: cuando el que suscribe se ordenó de sacerdote en el Seminario Pontificio de Tarragona, y cuando ni por asomo le había pasado por la mollera la idea de hacerse Mercedario, aunque ya hacía muchos años que quería hacerse

religioso...Así que lo de mercedario le vino de sorpresa; bueno, no tanto de sorpresa, como de la devoción a san Ramón y de la admiración por su comunidad mercedaria, cuyo canto particularmente valoraba. Cuarentón, ingresó en el convento de Portell. Y con un grupo de

chavales vistió el hábito el 10 de agosto de 1923, de manos del padre provincial Alberto Barros, ante los padres Ramón Martín y Pablo Planes. Como uno más realizo su año de noviciado. Un condiscípulo dirá cómo lo veíamos que se esforzaba por hacer todo bien, recibiendo humildemente las correcciones que se le hacían.

 

El 15 de agosto de 1924 emitió sus votos, consagrándose al Señor ante la Madre de la Merced

89 y san Ramón, poniendo por testigos a los padres comendador Ramón Martín, Felipe Magrazo y Pablo Planes. No sabemos otra cosa que en algunas celebraciones lo utilizaran como subdiácono.

 

Pasó a la comunidad de Lérida el 21 de noviembre de 1924. Regresó a San Ramón el 7 de mayo de 1926, de donde faltaría de julio de 1926 a julio de 1927. El lunes de Pascua de 1928 participaba, subdiácono, en la misa del mitin antiblasfemo; lo mismo en la misa del Santo titular el 31 de agosto. Lo llevaron a Barcelona el 17 de abril de 1929, donde parece que ofrendó sus votos solemnes. Estuvo nuevamente en Lérida desde mayo de 1931 a agosto de 1932. El 15 de noviembre de 1932 celebraba en Portell. El 31 de mayo de 1933 llegaba a Palma de Mallorca, allí estaba cuando la visita provincial del 10 de julio, predicó la fiesta de san Ramón y de santa Lucía, 26 de julio de 1933 salió a Barcelona y Tarragona, con ocasión de bautizar a un sobrino y ver a su madre, para regresar el 9 de agosto.

 

En la fiesta de la Merced de 1935 fungió doblemente de ministro, luego se ausentó del 15 de octubre al 6 de noviembre de 1935. El 18 de mayo de 1936 pasó a la comunidad de Lérida, siguiendo en lo suyo trabajando oculto, anónimo, pero muy provechosamente en cuantos

ministerios sacerdotales se le encomendaron.

 

Siempre le hallo último en las listas comunitarias. Se dejaba llevar, sin echar raíces, un buen peón. Algún sermón doméstico y confesionario. No tuvo otro rango que el de sacristán. Pero el padre Llagostera era culto, y escritor, y poeta. Tradujo al catalán la obra del padre Manuel Sancho El mestre de capella. Sarsuela de un acte. Dejó el calado de su pluma en la revista San Ramón y su Santuario.